El A. B. C. del evangelio

Escrito por Héctor Holowaty
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Introducción: Cuando hablamos de temas bíblicos, todos tienen una forma de comenzar en lo que su enseñanza se refiere, así también en la vida cristiana hay una sola forma de comenzar correctamente.

Por más que se pretenda otras formas y métodos, aunque a la primera vista parezcan buenos, no es así en la vida cristiana.
Cuando hablamos del término cristiano, nos referimos bíblicamente al uso que se le dio a ésta palabra a partir de Hechos 11:26, que dice: Y se congregaron allí todo un año con la iglesia,  y enseñaron a mucha gente;  y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía. Pero la pregunta es, por qué se les llamó cristianos, la razón es sencilla, la palabra significa “seguidor/es de Cristo”. Ahora, entiéndase que originalmente el término se refiere a un seguidor, sin titubeos y deformación del ejemplo de la persona a quien se sigue, decimos con esto, que el seguidor de Cristo, lo hace porque confía plenamente en Él y Sus enseñanzas, no varía nada de lo que conoce y sabe de su Salvador.
El Evangelio, así como el abecedario, tiene una forma de cifrarse y no cambia; cuando comenzamos a cifrarlo decimos A, B, C, D, etc. Lo mismo pasa con el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, la palabra Evangelio significa buenas nuevas, en este caso de salvación; no existe bíblicamente otra forma de comenzarlo y continuar dentro del mismo, la Biblia sólo nos presenta una forma. Cuando hablamos del A, B, C, del Evangelio, nos referimos a Arrepentimiento, Bautismo y Consagración, si estos tres pasos no se realizan en ese orden, las cosas andarán mal y no se puede vivir una vida fructífera y victoriosa como cristianos. No hay cristianismo por membrecía en una iglesia, por ser hijos de cristianos por generaciones anteriores, por tener conocimiento hasta incluso muy bueno de la Biblia o por leído un folleto evangelístico alguna vez. Llegamos a ser cristianos cuando entendimos a cabalidad el A, B, C, del Evangelio.

ARREPENTIMIENTO: Este acto es fundamental que acontezca en la persona que escucha el Evangelio y quiere continuar en la nueva vida que se ofrece por medio del mismo. La palabra arrepentimiento significa, cambiar mi pensamientos, conceptos y acciones de la corriente del mundo (Efesios 2:1-3), a las de Dios, según su Palabra, la Biblia. Pero es importante que entendamos, que arrepentirse, implica entendimiento, disposición y acción; con esto queremos decir, que no alcanza sólo con haber entendido lo que la Biblia dice del hombre y aceptarlo; implica más bien reconocer mi condición pecaminosa(no importando si para el mundo parezca bueno), y entender que Dios es el Único que sabe la verdad sobre nosotros y tiene la única Solución para ayudarnos. Notemos algunos pasajes relacionados a este tema: Mateo 4:17; Lucas 24:46-48; Hechos 2:36-38; 3:19; 5:31; 11:18; 20:21; 26:30; Romanos 2:4; Hebreos 6:1; 2Pedro 3:9.  Acción de arrepentirse: 2Crónicas 33:10-13; Lucas 18:10-14; 2Corintios 7:8-10.

BAUTISMO: Nuestro Señor Jesucristo en la Gran Comisión de Mateo 28:19, mandó: “Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;” Este acto sigue después que una persona es predicada y procede al arrepentimiento de sus pecados y condición separada de Dios, podemos notar que siempre que se convertían al Evangelio, los que creían en Cristo como Salvador personal, dice la Biblia, eran bautizados. Notemos los siguientes textos: Hechos 2:38, 41; 8:12; 35-39; 9:17,18; 10:47,48. Cuando el pecador arrepentido recibe a Cristo, el paso siguiente si excepción es el bautismo. Este acto es una ordenanza que nos dejó como mandato el Señor Jesús en la Gran Comisión de Mateo 28:19; también lo encontramos en Marcos 16:15,16. Simboliza esto la muerte con Cristo a las cosas del mundo y la resurrección con Él a una nueva vida Romanos 6:1-4 Colosenses 2:12. Según la Biblia, el bautismo se debe hacer por inmersión, siempre notamos en la Biblia que se buscaba un lugar de aguas suficientes para sumergir a la persona; ver Mateo 3:13-16;  Juan 3:23; Hechos 8:36. La palabra bautismo significa según el Diccionario Bíblico: Bautismo    (gr. [del verbo baptízo, "sumergir (hundir)", "bautizar", "lavarse"]). Por eso por inmersión es la forma correcta de realizar este importante acto; que demanda solemnidad y entendimiento de lo que se hace, pero entiéndase, el bautismo NO salva (1Pedro 3:21), sino es un acto por parte del pecador arrepentido, ante la congregación, de mostrar su compromiso con Cristo y con los hermanos en forma pública, pero ya siendo salvo, por medio de la regeneración de su alma, por la Obra del Espíritu Santo (Tito 3:5; Efesios 1:13).

CONSAGRACIÓN: También se puede entender como santificación o decisión a seguir una vida completamente entregada al Señorío de Cristo (1Tesalonisenses 5:23; 1Pedro 1:16,17). La consagración es cuando el creyente nuevo, se propone seguir en el Camino del Señor Jesús, aprendiendo de Él, estudiando sus mandatos y viviendo para Él toda su vida según los principios estipulados en la Palabra de Dios. Consagrarse a la vez es saber que todo lo que hablamos, hacemos y actuamos, deberá glorificar y honrar al Señor y a nadie más (1Corintios 10:31; Colosenses 3:17); también implica que mi misión principal es dar testimonio de Quien me salvó y dio una nueva vida, a todos aquellos que aún no conocen el amor de Dios y el perdón de pecados que Él da a quien se arrepienta de los mismos (Colosenses 2:13).  Miremos algunos pasajes que nos muestran algunos asuntos relacionados a la consagración: Hechos 2:42; Romanos 12:1; Efesios 2:10; Filipenses 3:7-10; 2Timoteo 2:19-21; 1Pedro 2:11,12; Mateo 5:16. Hay muchos más, pero para entender es suficiente; la lectura de la Palabra de Dios, la oración, el congregarnos y evangelizar; son cosas que nos ayudan a consagrarnos más y mejor al Señor (2Timoteo 3:16,17; Filipenses 4:6-8; Hebreos 10:24,25; Mateo 28:19).

Conclusión:

     Aunque hoy pareciera que los temas tratados en este estudio no se hablan de ellos, esto no quiere decir que no tengan importancia; por la razón que no se predica sobre estos asuntos como arrepentimiento, bautismo y consagración, estamos viviendo tiempo peligrosos, donde muchos que están en las iglesias locales, no sabemos realmente si son miembros de la Iglesia de Cristo. El A, B, C del Evangelio de Cristo, es muy importante entenderlo, de lo contrario podemos estar en una condición peligrosa donde tendremos que rever la situación, como lo dice Pablo a los corintios: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe;  probaos a vosotros mismos.  ¿O no os conocéis a vosotros mismos,  que Jesucristo está en vosotros,  a menos que estéis reprobados?2Corintios 13:5.
Nunca dejemos de predicar el Evangelio bíblico, jamás olvidemos el tiempo en que vivimos y no demos enseñanzas que Dios no nos da en su Palabra.

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